
Miércoles 5 de enero de 2011| por Julin Ferraro
Esta fue la red que convirtió a "Avatar" en la película más pirateada del 2010, según la misma corporación BitTorrent, con más de 16 millones de descargas ilegales. Le siguió la adaptación del cómic Kick-Ass de Marvel, creado por Mark Millar y John Romita Jr. Los sitios de torrents, donde los amantes de la música, programas computacionales y videos recurren asiduamente para encontrar enlaces para bajar a sus computadores sus contenidos favoritos, se han vuelto tan populares que ya superan los 100 millones de usuarios en el mundo.
En comparación con otros servicios de descargas, los torrents funcionan mejor mientras más usuarios (peers) bajen un archivo, porque mientras alguien está descargando la información a través del programa, al mismo tiempo la transmite a otros que también la solicitan. Así es como BitTorrent se ha logrado hacer de tantos seguidores. Otro punto a su favor para su gran popularidad es que se trata de un servicio gratuito. No recomendable para los amantes de los productos originales.
BitTorrent (torrente de bits) reconoce dos tipos de usuarios: Los seeders, que "plantan semillas", y los leechers o sanguijuelas, que son los que descargan sin compartir o no tienen todavía el archivo completo. Mientras más populares son los datos, el usuario los puede descargar más rápido porque se conecta a más personas en red.
"Es una distribución global de peer to peer. Es decir, para descargar un archivo, distintas personas que lo poseen lo comparten a través del sistema y lo distribuyen por 'piezas'. La carga no se centra en un servidor central, sino que se distribuye en toda esta red", explica Nicolás Georger, usuario frecuente de torrents y administrador de www.elclaustro.cl, sitio nacional de subcultura dark. "Si se cae uno o más usuarios que comparten un archivo, otros cientos más lo poseen. La posibilidad de que la descarga quede incompleta es bajísima". Georger agrega además que esto permite a veces usar todo el ancho de banda que el usuario tiene disponible.
Los torrents también se utilizan para descargas reñidas con la ley de propiedad intelectual. "Manejo muy pocos recursos económicos como para acceder a material cultural original o legal, por lo tanto, las descargas ilegales son la mejor forma que tengo de acceder a música, cine, libros y otros que, por adición, difícilmente se encuentran en el mercado formal chileno", se justifica Georger.
"Cuando se infringe la ley de propiedad intelectual y archivos que estén protegidos por el registro de marcas y patentes se está vulnerando un bien jurídico", explica José Francisco Gallegos, consultor jurídico del sitio www.problemas.cl. Concuerda con esta opinión Esteban Elías Musalem, catedrático de Derecho Económico de la Universidad Central: "Una descarga autorizada no tiene inconvenientes, pero cuando no es así, se podría sancionar. Aún cuando haya descargas legales en el sitio se podría recurrir contra este". El académico agrega que esta masificación de las descargas "no considera que hay mejores formas de conseguir a menor precio los libros, las películas o la música".
Si bien los torrents son utilizados para gestionar descargas protegidas por copyright, también son utilizados para compartir documentos con licencias libres como Creative Commons o para que los usuarios tengan de forma rápida programas gratuitos o de software libre. "Básicamente por lo fiable y estable que es este protocolo, además está masificado en bajar software como Linux, por ejemplo", explica el experto en telecomunicaciones Alfredo Rojas (33), quien también considera que se optimiza el ancho de banda. Las más populares distribuciones de sistemas operativos Gnu/Linux, como Debian, Ubuntu o Linux Mint (estos dos últimos entre los cuatro más usados del mundo), son estrenados por este medio. Por lo común sus entornos de escritorio ya vienen con gestores de torrents.
Para acceder a ese servicio, hay que descargar un programa que conecte a la red y seguir las instrucciones. Lo que siga después, quedará en su conciencia.