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Jueves 14 de agosto de 2008
Mateando en su nuevo hogar en Uruguay, Gustavo Cordera, vocalista del grupo argentino Bersuit Vergarabat, hace una pausa en la gira de su último disco, "?" (2008). "Encontré un lugar para la introspección, pensar y hacer música, muy cerca del mar, en un pueblito pesquero", dice Cordera en un lapso de tranquilidad, aunque sea más conocido por calzarse pijamas y comandar conciertos desenfrenados.
"La especie humana debe hacer una vuelta hacia sí misma. Aunque a veces hablas de esto y la gente se pone mal, 'por qué tirás mala onda', dicen. Pero el odio, la bronca, el sexo y la parodia conviven en los conciertos", explica el vocalista. Esa es la intención también para el espectáculo que ofrecerá junto a la Bersuit mañana en El Huevo de Valparaíso y el sábado en el Teatro Caupolicán de Santiago.
Bersuit Vergarabat llega a Chile tras reunir a 70 mil personas en el Estadio River Plate en Buenos Aires, celebrando 20 años de carrera. Una experiencia que la industria comienza a ver con desconfianza: "Siempre fuimos una banda limítrofe y las compañías no sabían qué hacer con nosotros. Cuando ven que un grupo llega al esplendor, presumen que viene el quiebre, pero nunca entraríamos en el juego especulativo de la separación. Cada concierto lo vemos como el último. Ahora cerramos un ciclo y si debemos empezar del 'under' nuevamente, lo vamos a hacer. Ya no nos interesa ser los número uno".
Tanta reflexión no destierra ni la fiesta ni los topless sobre el escenario. "Es naturaleza viva, es instinto animal. Cuando tenga 90 años y vea una teta en el escenario, voy a mirar al cielo y agradecer", dice Cordera, "porque somos del cuerpo a cuerpo, somos una banda picante, revulsiva".
El cantante calvo
El frontman de Bersuit acaba de volver de un pozo, cerca de su casa, "porque el agua potable de acá está envenenada", según él, a causa de la instalación de las papeleras en Uruguay. Las preocupaciones medioambientales ocupan hoy a la banda que hizo célebre la canción "Señor Cobranza". Y también está en la mira el "circuito siniestro del modelo chileno": "Las empresas cultivan miseria para pagar bajos sueldos. El deterioro de la naturaleza es inminente y se necesitan leyes para seguir con el genocidio. Los gobiernos entregan esa legislación, como pasa en Chile con las leyes antiterroristas que aplican a los mapuches. Me pone mal cómo los trata el Estado chileno. Qué ciegos. Y una variación de eso es Pascua Lama, el río Valdivia y la cordillera de los Andes".
Mientras, el pelado da forma al que será su primer disco solista, todavía sin título y que saldrá al mercado antes de fin de año. "Hice un disco con canciones de amor, muy femenino, sin ningún tipo de irreverencia política. Es un disco pop experimental. Tiene muy poco que ver con la Bersuit".