
Jueves 14 de agosto de 2008
Un voto de diferencia entre el oficialismo y la oposición mantuvo con vida al controvertido proyecto que subsidia al transporte público de Santiago y regiones, luego de que los 57 votos de la Concertación lograran imponerse sobre los 52 de la derecha y los cuatro de los diputados ex DC presentes en la Sala, que rechazaron el texto que inyecta de manera permanente 210 millones de dólares anuales a Transantiago, y un monto equivalente para el resto del país.
El próximo martes el proyecto de ley recalará en la cámara alta, instancia que enviará el texto a la Comisión de Transportes, primero, y al de Hacienda, después.
Ambos trámites, sin embargo, no son vinculantes, por lo que a la postre será la votación en Sala del Senado la que defina si se aprueba o rechaza la "Ley Cortázar".
Fuentes de Gobierno estiman que, semana distrital de por medio, el destino del proyecto se resolverá durante septiembre o principios de octubre, jornadas en que los votos de los senadores independientes Carlos Bianchi y Fernando flores serán decisivos.
Calculadora en mano, si la Concertación se mantiene alineada conseguiría 18 votos. Al rechazo de los 16 senadores de la Alianza se sumarán el ex DC Adolfo Zaldívar y el ex RN Carlos Cantero, generando el empate que podrían dirimir Flores y Bianchi.
VOTO CLAVE
Bianchi -que ha respaldado y rechazado fondos para el Transantiago-, viajó ayer junto al ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, y al senador RN Andrés Allamand a un encuentro interparlamentario.
"Espero que el ministro Cortázar no se siente a conversar a última hora, que realice un fuerte trabajo para explicarnos por qué debemos dar dinero a un proyecto que ha fracasado", apuntó.
El senador aseguró "estar dispuesto a buscar una solución para una crisis que afecta a personas de carne y hueso", pero arguyó que el Gobierno debe "definir conceptualmente si el transporte en Chile, y no sólo en Santiago, va a ser público, privado o mixto". También subrayó que votará "en conciencia" y descartó que el comité de independientes actúe en esta instancia en bloque.
EL SÍ DE ASCENCIO
Acusado por la UDI de "vender" su voto a cambio de 1.200 millones de pesos para subsidiar el transporte marítimo en Chiloé -donde no hay micros-, el diputado DC Gabriel Ascencio concentró la controversia de la jornada, cuando interpelado en sala por Julio Dittborn, rompió en ira levantándose de su puesto para encarar duramente al gremialista, produciéndose un conato de riña que marcó gráficamente la jornada.
Lo concreto, con todo, es que el controvertido voto de Ascencio quedó asegurado la tarde-noche del martes, siendo Cortázar quién aclarara que los 1.200 millones no representan un aporte adicional para Chiloé, sino que corresponden a la traducción en pesos de los mismos beneficios descritos en el proyecto de ley. Nada adicional.