Le sientan bien los 35 kilos menos que Alessandra Rampolla ha perdido desde que dejara sus miedos atrás y decidiera someterse a un by-pass gástrico.
"Me hice una cirugía en Colombia, con los mismos médicos que operaron a Maradona así es que ahora ellos pueden decir que me operaron a mí", dice la sexóloga más famosa de la televisión lanzando su linda risotada mientras aprieta su chal contra el cuerpo para capear el frío santiaguino.
-Mis amigas más gorditas están sentidas contigo porque bajaste de peso.
-¿No me digas que están molestas conmigo porque bajé de peso? mucha gente está molesta conmigo. Pero diles a ellas que yo no tuve ningún rollo con ser gordita. La pasé bomba. Yo enamoré a mi marido y me casé gordita, pero quiero ser mamá y no es saludable que yo salga embarazada con tanto sobrepeso. Yo gozaba igual del sexo cuando era gordita.
-¿Hay diferencias entre practicar el sexo siendo gorda que flaca?
-No... Hace un tiempo un señor, en una entrevista, me dijo ¡no me gusta flaca!... aparentemente hay mucha gente que prefiere que me vea gordita en la tele, pero yo fui muy delgada adulta antes de subir de peso, entonces yo he tenido relaciones sexuales siendo adulta flaca y gordita y estoy clara que no pasa por el peso si uno se siente bien o no con el sexo. Más bien pasa por la pareja, por cómo me siento ese día, por el nivel de neurosis femenina, por si me siento fea o bonita, pero no pasa por la gordura. Así es que para mí no ha sido una causal definitiva en mi decisión. En verdad me operé porque mi hermana, que es ginecóloga, me dijo que si yo pensaba tener hijos era candidata segura a la diabetes gestacional y otros males, y como hice dietas que no resultaron, entonces me operé.
-¿Qué te llamó la atención de los chilenos?
-Yo esperaba que los chilenos fueran tan, pero tan conservadores, que quería saber cuánto. En esta primera visita a Chile me he fijado que mientras entre ustedes mantienen el estilo muy conservador, cuando se encuentran conmigo, se sueltan muchísimo... Me da la sensación de que al chileno le debe costar un poquito, pero tienen muchas ganas de soltarse. A la primera oportunidad, se requete sueltan. Puede ser porque soy un referente, pero los chilenos se me han acercado con tanto fervor, con ganas de preguntarme, explicarme, contarme. Por ejemplo, en la conferencia de prensa que hicimos el martes para lanzar el anillo vibrador de Durex, fue bien interesante: porque entre los periodistas vi muchas caritas serias, muy diligentes tomando notas y haciendo preguntas serias, pero cuando se acabó la conferencia de prensa, fue guaaaa... los terminé atendiendo casi individualmente.
-¿Por qué tanta locura por los juguetes sexuales como el anillo de Durex?
-Ha tenido mucho éxito porque está pensado para el juego de la pareja heterosexual específicamente. A la gente le gusta. Encima te da algo novedoso que hacer con tu pareja. En el 2005, cuando Durex hizo la gran encuesta de sexo que incluyó a Chile por primera vez, encontraron que la problemática principal entre parejas que estaban mucho tiempo juntas es que se aburren por la rutina, la monotonía. Por eso desarrollaron esta línea de juguetes a la que yo me sumé porque, sinceramente, siento que con ello se cumple mi filosofía como sexóloga de pasarlo lo mejor posible y disfrutar del sexo.
-A propósito de tu filosofía, ¿qué pasa con estos casos de abuso sexual a menores y el incesto?
-Muchas veces me han comentado de que yo soy la sexóloga que dice que todo es bueno, todo es rico, y sí, pero el sexo es entre adultos únicamente. Hay casos terribles, como el del austríaco (Josef) Fritzl y sé que en Chile se conoció otro caso más junto a Argentina. Cada vez aparecen casos similares en el mundo y no porque no existieran antes, sino porque hoy se maneja más información. La pregunta que hay que hacerse es qué cosa tan rara pasa en un hogar para que una madre no intuya lo que pueda estar pasando entre su hija y su marido es rarito.
-¿Falta de educación sexual?
-Tiene que ver con la falta de información. Estoy trabajando en un libro sobre educación sexual para padres. Casi siempre vas a ver una tendencia a que la falta de educación contribuye muchísimo a que termine sucediendo lo que sucede.
-¿Desde qué edad hay que enseñar sobre sexo?
-Tú le enseñas a un niño al año y pico que tiene ojitos, naricita, boquita, ombliguito y saltas a la rodilla... Casi todo el mundo se esquiva por completo la zona genital, entonces el niño percibe que algo raro hay. Incluso cuando le das un nombre incorrecto como la manguerita al pene o la flor a la vulva. Ahí ya se empieza de una manera subliminal y tácita a enseñar una negatividad con una parte del cuerpo que representa la sexualidad. Los niños que evitan la palabra y que hablan de la cosita y se sonrojan son los más perjudicados.
-Hablemos de los mensajes sexuales por mensaje de texto...
-...¡El sexting me tiene mal! Me tiene mal por el uso tan violentamente inadecuado que tantos adolescentes le están dando. Hay una sobreerotización de estos jóvenes que yo creo que la mayoría no entiende ni comprende. Es hoy una subcultura y los padres no saben cómo rayos empezar a entender, porque no entienden ni cómo se mandan los mensajes de texto ni cómo se leen. Los mensajes eróticos entre chicos es más peligroso porque aún no están practicando sexo, sólo lo hacen por el estatus que les da dentro de su círculo social el que se animen a decir algunas cosas. El adolescente que no tiene una buena base en información sobre sexualidad, no tiene un contexto en el que sostener todo esto que está haciendo. Me parece que es una manera de jugar a la ruleta rusa porque no tienen la madurez necesaria para estar sosteniendo el sexting.
-¿Por qué es violento?
-No se trata de la violencia de golpes. Me parece fuerte el tipo de cosas que se dicen... por ejemplo, la chica que le envía a su amiga un mensaje de texto diciendo que está dispuesta a darle sexo oral a tal chico a cambio de tataán... Lo hace pensando en un chico con el que tal vez no ha tenido más oportunidad de decirse mucho gusto y se pone en una posición de entrega que es muy fuerte para una chica que es una adolescente.
-¿Y las imágenes? En Chile hubo un caso muy fuerte de una joven que fue grabada teniendo sexo oral con un compañerito...
-...Con el tema de las imágenes es más preocupante. Hay chicos que se sacan fotos desnudos y se las mandan a un amigo y él al resto de la escuela. Qué momento tan violento con el que se encuentran para aprender la lección. La depresión, la sensación de sentirse inseguro como persona, el ser marginado por todo el mundo, el sobrenombre... como Mónica Lewinsky. En lo que es la vida social de una adolescente, seguramente no se recupera más. Un adolescente piensa que su mundo completo es la vida social porque es el momento que más impulso tiene la vida social del ser humano. Lo que quiero decir es que este tipo de rechazo social es mortal para el adolescente que no tiene información. El peligro hoy en día no es el contexto biológico de que pueda salir embarazada o tener una enfermedad, sino de las secuelas emocionales y sicológicas que puedan provocarse en estos casos. Y eso da miedo.