El imperio Playboy comienza una nueva etapa en julio. Por primera vez tendrá un director que no es parte de la familia Hefner: Scott N. Flanders tratará de remontar la crisis en que se encuentra el negocio, hacer nuevos socios y adecuarse al medio digital.
Desde que Marilyn Monroe apareció en la portada de la primera edición de la revista Playboy en 1953, el mundo de los medios ha cambiado mucho.
Hace algún tiempo pocos hubieran pensado que el mítico Hugh Hefner consideraría vender su revista (por cerca de 300 millones de dólares), tras la renuncia de su hija a la dirección.
Sin embargo, Playboy ha sufrido grandes pérdidas (13,7 millones de dólares sólo el primer trimestre de 2009), su lectoría bajó en más del 50 por ciento, tuvo que cerrar sus oficinas en Nueva York, y despedir alrededor del 25 por ciento de sus empleados. Han acusado a la crisis económica y a la pornografía gratuita en internet de la debacle de la revista.