
Lunes 29 de junio de 2009
El encuentro, organizado también por la Fundación Friedrich Ebert, realizado en Santiago y al que asistieron representantes de Perú, Brasil, Uruguay y Argentina, tuvo la finalidad de gatillar el debate y la reflexión entre las colectividades progresistas de la región. Al senador Ricardo Núñez le correspondió exponer en el tema "Los partidos políticos de la región frente a la crisis económica internacional: La búsqueda de un nuevo paradigma para el socialismo y el progresismo".
-¿El PS ha logrado definir su nuevo paradigma para dar un salto en la línea progresista a la que aspira?
-En general en los partidos de izquierda de América Latina hay una falta de debate ideológico abismante. No tiene nada que ver con la experiencia que viviéramos en los '60. Incluso, en los '70, donde la reflexión política y el debate ideológico formaba parte esencial de la manera como entendíamos la sociedad contemporánea. Hoy los partidos, por distintas razones, porque hemos tenido que gobernar y en general lo hemos hecho bien, han dejado de pensar el Chile y la sociedad del futuro. Sin embargo, a propósito de la crisis económica que vive la humanidad. No hay partido progresista que no se esté planteando el posneoliberalismo y de cómo enfrentamos una sociedad que no va a tener como centro hegemónico y perseverador de la economía de mercado; de cómo hacemos que el Estado converse de mejor manera con el mercado, dándole al primero la importancia que todo el mundo a estas alturas, incluso la derecha, le confiere. Es por eso que toma relevancia las experiencias que en este seminario hemos conocimos de parte de compañeros de Uruguay, Brasil, Argentina y Perú.
-Y de acuerdo a lo que se expuso en este seminario, ¿son homologables las experiencias o constató apuestas muy diferenciadoras?
-Algunas son muy distintas y otras coincidentes. Distintas en el sentido de que son experiencias nacionales, que tienen raíces muy diferentes. Lo que vive Brasil no es parecido a lo que vive Bolivia o el Perú y lo que han vivido todos esos países es muy distinto a como se insertó Chile en la economía mundial y de la manera como se construyó el Estado en Chile. De modo que son respuestas distintas. Sin embargo, a propósito de la globalización y de las demandas integracionistas surgen respuestas comunes, como por ejemplo, la reforma del Estado o para enfrentar desafíos energéticos o frente al calentamiento global. De manera que esperamos seguir desarrollando estas políticas, siendo partidos de gobierno o de oposición.
-¿Están preparados los partidos progresistas de izquierda para enfrentar en escenario posneoliberal?
-Aun no, porque esta crisis nos pilló de sorpresa. De manera que este es un proceso de reflexión y de propuestas que va a ser lento, pero sigo convencido que los únicos que están en condiciones de proponer una solución a una sociedad neoliberal, van a ser las fuerzas progresistas de izquierda, pero bajo la condición de que éstas mantengan unidas entre sí y crecientemente creativas, para enfrentar estos nuevos desafíos.
-Según su experiencia política, ¿por donde deberían ir surgiendo las propuestas del progresismo de izquierda?
-Creo que teniendo una nueva concepción del Estado. Eso de que el Estado lo era todo ha ido desapareciendo definitivamente. Pero de que es importante no sólo como articulador, sino como fuente permanente de recursos de todo orden y ello lo hemos ido asumiendo con mayor fuerza después de la ola neoliberal. Esta nueva mirada del Estado debe apuntar a ser capaz de generar un diálogo permanente con el mundo del trabajo y de la empresa, para evitar posibles conflictos que impidan el desarrollo de la nación. Por eso creo que el socialismo del futuro, el Estado es un pilar fundamental, pero también debe ser entendido como un gran articulador de todas las fuerzas sociales vitales.