Con el respaldo de mandatarios del Grupo de Río en la parte final de una intensa jornada diplomática celebrada en Nicaragua, el presidente Manuel Zelaya de Honduras, depuesto por un golpe militar el domingo, anunció que regresará a su país el próximo jueves.
"Les guste o no les guste a los golpistas, regresaré el jueves", insistió Zelaya, tras aceptar una oferta del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, para acompañarle en su intento de recuperar el poder.
La reunión del grupo de Río, presidida por el mandatario mexicano, Felipe Calderón y que contó con la presencia de una docena de presidentes y otras delegaciones de los países miembros de esa instancia latinoamericana y caribeña, culminó con una declaración de total respaldo a Zelaya.
En su comunicado final aprobado por aclamación, el Grupo enfatizó el desconocimiento al gobierno de facto instalado en Tegucigalpa. Asimismo instó a la OEA en su asamblea general este martes en Washington a tomar "medidas drásticas", entre las que fue mencionada la posibilidad de dar un ultimátum a los golpistas de Honduras para que restituyan a Zelaya en su cargo de "manera inmediata e incondicional".